| ENDEMICIDAD | ||
|---|---|---|
| Canarias | Género | No |
| Especie | No | |
| Subespecie | - | |
| Macaronesia | Género | No |
| Especie | No | |
| Subespecie | - | |
Planta trepadora, en forma de enredadera, radicante en los nudos. Ramas leñosas en la base, las juveniles pubescentes. Hojas opuestas, pecioladas con lámina ovado oblonga, aguda, redondeada o cordada en la base, pubescente, Flores en pares dispuestas hacia el ápice de las ramas, sobre pedúnculos axilares, con dos brácteas foliosas pecioladas en la base de las flores. Corola blanca o amarilla, bilabiada, labio superior con cuatro lóbulos. El inferior recurvado. Estambres ligeramente más largos que los pétalos. Fruto globoso, carnoso, negro en la madurez.
Introducido Seguro Invasor (ISI)
Este asiático.
Introducida en jardinería en muchas regiones de clima templado del mundo, sobre todo como enredadera tapizante de verjas y muros. Se le considera invasora en América del Norte, Puerto Rico, América del Sur (Argentina y Brasil), Australia, Nueva Zelanda, Hawai, Islas del Pacífico, norte de África, centro Europa y en la Europa mediterránea.
Sólo se considera naturalizada en Tenerife.
Se cita como naturalizada en Tenerife
Suelos con alto contenido en humedad y en materia orgánica. Temperaturas templadas, lo ideal entre 10-25 ºC. Crece bien tanto en lugares soleados como a la sombra.
Arbusto trepador que en un sólo año puede alcanzar un tamaño considerable.
En general, después de tres años.
Rizomatosa. No se tienen datos de reproducción mediante semillas en estado silvestre en Canarias.
En cultivo resiste las temperaturas bajas invernales e incluso las heladas si no son intensas. Naturalizada, resiste cierto grado de sequía si no es prolongada y siempre que recupere un grado mínimo de humedad en el suelo.
Propagación asexual vía rizomatosa. Es una planta de uso frecuente como ornamental, habiéndose escapado por usos inadecuado a ambientes naturales o seminaturales. En el monteverde canario tiene un hábitat especialmente propicio, por lo que su control en los Espacios Naturales Protegidos debe realizarse cuanto antes dado su potencial invasor.
Por el momento su impacto es puntual. Se naturaliza en el sotobosque provocando una alteración en la estructura de la vegetación, en la abundancia relativa de especies nativas o endémicas y en los patrones de sucesión naturales de la vegetación nativa. Se trata de una planta con gran capacidad colonizadora, por lo que su control debería ser prioritario para evitar su propagación.
Al ser tapizante, compite en el sotobosque con la vegetación nativa, impidiendo o dificultando el reclutamiento y la regeneración de especies características de este hábitat.
Sobre hábitats afectados Impiden o dificultan el reclutamiento o la regeneración de especies endémicas o nativas.
Su control en el interior de Espacios Naturales Protegidos no implicaría ningún impacto.
En la isla de Canarias durante el siglo XX
En la isla de Tenerife en el área de Horticultura y jardinería con una introducción vía Escape.
Ojeda Land, E. y Mesa Coello, R., 2008. Lonicera japonica Thunb. En: Ojeda Land, E. y Rodríguez Luengo, J. L. (Eds.), 2022. Compendio de fichas de la Base de especies introducidas en Canarias (2008-2011). Viceconsejería de Lucha contra el Cambio Climático. Dirección General de Lucha contra el Cambio Climático y Medio Ambiente. Gobierno de Canarias. 544-547.
No se han definidos estados de protección para esta especie.